Gregor Schneider y su Kindergarten en el MUAC

Como parte de las actividades del año dual México-Alemania, el Museo Universitario de Arte Contemporáneo [MUAC] presenta Kindergarten de Gregor Schneider del 11 de febrero al 23 de julio de 2017. La exposición, curada por Virginia Roy, está conformada por piezas emblemáticas de Schneider, algunas no tan conocidas y una creada ex profeso para esta ocasión.

Haus u r [1985] y Totes Haus u r [2001] son proyectos documentados en fotografía, en los que Schneider pretende desprender de significado a los espacios domésticos. El segundo de ellos consistió en desmantelar la casa donde creció para trasladarla íntegramente a la Bienal de Venecia; con ello ganó el León de Oro.

Lo doméstico y lo familiar son conceptos prácticamente inseparables; es por eso que en la misma sala donde están las piezas anteriores encontraremos la video-instalación Die Familie Schneider [2004], en la que un par de gemelos recorren todas las habitaciones de una casa realizando la misma serie de acciones. El documento audiovisual de lo que originalmente ocurrió en vivo, busca exponer la trivialidad y el tedio de las rutinas de una familia cualquiera.

Siguiendo sobre la misma línea, está el que quizá sea el proyecto más ambicioso de Schneider hasta la fecha. Al enterarse de que el ministro de propaganda nazi y mano derecha de Hitler, Joseph Goebbels, había vivido en el mismo pueblo que él, Schneider comenzó a realizar proyectos dentro de su casa y más tarde la compró.

Essen y Schlafen [2014] son dos performances capturados en video en las que el artista comió y durmió en los espacios que el mismo Goebbels utilizaba. Más tarde intervendría y finalmente derrumbaría la casa, no sin antes guardar sus planos en una memoria USB, originando Dead Letter Box [2014]. Con lo anterior, Schneider se deslinda de cualquier responsabilidad de re-construir el edificio.

La muestra cierra con la instalación que da nombre a la exposición y que fue creada a comisión del MUAC. Kindergarten pretende imitar un parque de juegos para niños y despojarlo de su funcionalidad. Basándose en la experiencia que Schneider tuvo con estos espacios durante la infancia, aborda el control y los límites de las posibles actividades en un recinto lúdico.

Esta obra, que aparentemente será donada a la Ciudad de México e instalada en un espacio público, funciona por sí sola, y definitivamente será lo más instagrameado de la expo; sin embargo, creemos que rompe por completo con el discurso de la sala anterior.

Kindergarten es una oportunidad imperdible para conocer parte importante de la obra de Gregor Schneider. No obstante, te recomendamos que hagas el recorrido al revés, con el fin de no desechar los mensajes más densos a tu salida.

fotografías de Carlos Haro para Curated.